
Esta soledad versátil
que se disfraza tras bambalinas,
y aparece como protagonista
en el escenario de mi vida.
Vestida de noche fría
junto a mi lecho desierto,
posando sobre mi piel nívea
uno a uno sus besos.
O ataviada de tentación tibia
en unos labios pasajeros,
que apenas hacen chispas
sin lograr encender el fuego.
Esta soledad obstinada
que se prende a mis talones,
y me arrastra hacia el cansancio
de una vida sin pasiones.
Se desliza por mi cuerpo
en mi sangre hace nido,
se esconde entre mis huesos,
se aferra a mi latido.
Esta soledad tan mía
que cada mañana observo,
cuando miro mi rostro
reflejado en el espejo.
Está tan dentro de mis entrañas
que no logro distinguirla,
no se si es ella, o si soy yo,
o si las dos somos la misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario