Escribo

Escribo para anclarme a la vida,

y mantener la cordura a mi lado,

mientras la locura, me hace guiños

desde los jirones de un cielo estrellado.

Escribo para ahuyentar soledades,

que viven en las sombras del pasado,

y llenar de soles mi alma

que entibien mis días nublados.

Escribo para que mis pies

se mantengan, del suelo despegados,

y en un suspiro de ternura,

mi corazón continúe alado.

Escribo porque no tengo elección,

las palabras se me acumulan sin descanso,

si quererlo se derraman una a una,

sin pedirlo se me escapan de las manos.

Y en un acto repetido,

exilio la muerte y exorcizo el quebranto,

comulgo con el universo

mientras escribiendo respiro mi canto.

viernes, 15 de abril de 2011

Tinieblas




Quisiera ser diosa, o guerrera,

o mejor fuera Perséfone,

o alguna de las Parcas

marcando destino y suerte.

No hilaría como Cloto,

ni devanaría como Láquesis,

como Átropos cortaría el hilo

dando origen a la muerte.

Quisiera caminar erguida

decidida y sin detenerme,

que bajo mi pie no crezca la hierba

dejando tras de mi un erial inerte.

Quisiera mi piel de mármol,

de piedra el corazón,

y donde pose mi mano

no crezca más una flor.

Quisiera poder cruzar

los cinco ríos del infierno,

atravesar Aqueronte

y no volver del Averno.

Sumergirme en Estigia

y convertirme en inmortal,

beber el agua de Leteo

para poder olvidar.

Sentarme junto a Cocito

a observar lágrimas ajenas,

o inmolarme en Flegetonte

y terminar con tanta pena.

Quisiera ser dolor,

quisiera ser quebranto,

quisiera que hasta la misma muerte

me mire con espanto.

Quisiera que esta vida

que vive entre mis venas,

de una buena vez entienda,

que no se vive en este mundo

con el alma a flor de piel

ni la piel entre las letras.